Anemia

 

La anemia es una enfermedad que se caracteriza por una disminución de los niveles de hemoglobina en la sangre.
La anemia más frecuente en los países occidentales es la anemia ferropénica, consecuencia de una disminución de los niveles de hierro.
Este mineral es un elemento crucial en la función de todas las células y además en la fabricación de la hemoglobina, la proteína que da color a la sangre y que se encarga de transportar el oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos de nuestro organismo.​​​

 

• ¿Por qué tengo anemia?
Las causas que pueden provocar la aparición de anemia ferropénica se clasifican en tres grandes grupos:
1. Aumento de las necesidades de hierro: embarazo, lactancia y crecimiento (infancia y adolescencia)
2. Aumento de las pérdidas de hierro: hemorragias y menstruación (copiosa y/o duradera)

3. Disminución del aporte de hierro: dieta incorrecta y enfermedades que cursan con malabsorción.

• ¿Cómo se manifiesta? ¿Qué síntomas puedo tener?
Habitualmente la sintomatología es gradual, los síntomas aparecen a lo largo de semanas o meses y varían en función de la severidad de la anemia. Los pacientes suelen tener cansancio, palidez cutánea, somnolencia y calambres musculares.

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• ¿Cómo se diagnostica la anemia ferropénica?
El diagnóstico se realiza mediante una analítica en la que constata la existencia de una disminución de la hemoglobina y de los niveles de hierro.

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• ¿Tiene tratamiento?
En el caso de anemia ferropénica, deberemos reponer el hierro que falta en el organismo. Tu médico, dependiendo del grado de déficit de hierro, te recomendará cambios en la dieta, incorporando alimentos ricos en hierro y/o prescribiéndote medicamentos que te ayudarán a recuperar el hierro que te falta.
Es recomendable tomar el tratamiento durante periodos prolongados (3 a 6 meses), para reponer así las reservas de hierro de tu organismo.

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• ¿Cómo puedo prevenirla?
Puedes prevenir la anemia ocasionada por deficiencias en la dieta a través de la ingesta de alimentos ricos en hierro. El cuerpo absorbe mejor el hierro que está en las carnes y pescados. Tomar alimentos con vitamina C (frutas cítricas, tomates, fresas) junto con alimentos ricos en hierro te ayudará a absorberlos mejor.


• RECOMENDACIONES:

 La mayoría de los preparados con hierro se deben tomar preferentemente con el estómago vacío (1 hora antes de las comidas ó 2 horas después de las comidas). Actualmente existen preparados que puedes ingerirlos con o sin comida.

 Incluye en tu alimentación cantidades importantes de vitamina C, ayudará a aumentar la absorción de hierro.

 Evita el consumo de café, té, lácteos, soja o huevos junto con medicamentos con hierro, ya que limitarán su absorción.

 Debes tomar la dosis recomendada por tu médico, si en alguna ocasión se te olvida no la dupliques al día siguiente.

 En ocasiones pueden aparecer molestias gástricas con el tratamiento, antes de suspenderlo consulta a tu médico o farmacéutico.

 El tratamiento con hierro puede provocar la aparición de deposiciones de color negro. No te asustes, es normal.

 La desaparición de la sintomatología no implica que los depósitos de hierro de tu organismo se hayan restablecido. No suspendas el tratamiento mientras tu médico no te lo indique.

 Una vez terminado el tratamiento asegúrate que la ingesta de alimentos con contenido en hierro es adecuada.

Doctora Torrijo 

Obstetricia y Ginecología

Zaragoza 976 144 565

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